Mi experiencia como intérprete en un festival de Cine

Aunque no solo trabajo de intérprete, aproximadamente el 30% de mi trabajo tiene que ver con la interpretación. Casi todos los meses, trabajo durante una semana como intérprete judicial, un campo muy interesante y del que prometo hablar algún día e incluso solicitar alguna colaboración para el blog.

Al margen de la interpretación judicial, también suelo trabajar –no mucho ni todo lo que me gustaría– como intérprete de conferencias y en diversos congresos. Para ello, todas las semanas, dedico un par de horas, en ratitos libres, a practicar la interpretación simultánea y, para la consecutiva, la toma de notas, pues la interpretación no solo requiere un buen conocimiento de campos especializados sino, por supuesto, una buena técnica de toma de notas y una buena técnica de interpretación simultánea que hay que practicar constantemente, como si se entrenara para competir en cualquier actividad deportiva.

Muchos estudiantes de traducción e interpretación consideran que la interpretación es más difícil en función de la materia que se vaya a abordar y, por ello, preparan más la materia cuando se trata de un campo técnico que cuando se trata de un campo más accesible o más conocido por todos. Lo mismo les ocurre a los clientes, quienes, por dominar la materia en la que trabajan, consideran que ya todos los demás debemos conocer ese campo. Por eso, un cliente siempre dirá: “no es muy técnico” o “el vocabulario no es nada técnico”.

Tras esta inmensa introducción, quisiera hablar de mi experiencia como intérprete en festivales internacionales de cine. Para los neófitos, diré que no se trataba de interpretar las películas. Para eso hay unos traductores magníficos que se dedican a la subtitulación y que, metidos en una especie de cueva, se pasan horas y horas tratando de adaptarse a las exigentes técnicas de la subtitulación. Mi trabajo, en cambio, era el de interpretar cualquier actividad en la que participara alguno de los invitados del festival: directores, actores, productos, críticos, etc. Los festivales de cine suelen organizar presentaciones de películas, proyecciones, coloquios con directores y actores –los llamados Q&A­–, ruedas de prensa, talleres, entrevistas y un sinfín de actividades interesantes para un público que, normalmente, sabe mucho de cine y de la historia del cine.

Hace unos meses, hablando con unos alumnos de traducción e interpretación, me decían que interpretar en un festival de cine es el tipo de interpretación más fácil, pues el vocabulario especializado es muy poco. Como suelen decir por aquí, “la ignorancia es un atrevimiento” y explicaré por qué.

Si bien he tenido el placer de trabajar en todo tipo de conferencias –odontología, medio ambiente, política, economía, fiscalidad, etc.– y para todo tipo de organizaciones, las interpretaciones más complicadas han sido las relacionadas con las artes, pues el vocabulario podrá ser reducido pero no la extensión del campo en cuanto a artistas, títulos o corrientes.

Como ejemplo pondré este año en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. Durante los casi diez días que duró el evento, fui la sombra de un interesantísimo creador cinematográfico, el neoyorquino Mark Rappaport. Este autor, más que director, es un artista lúcido y visionario que, ya a principios de los años 90, creó importantes piezas cinematográficas, cargadas de simbolismo y de crítica política y social, a través del collage de vídeo y mediante herramientas bastante rudimentarias por aquellos días, como el reproductor y grabador de cintas de vídeo, el VHS.

Interpretar a Mark Rappaport es un placer pero también constituye un enorme reto, pues él es todo un especialista en los años dorados del cine estadounidense y conoce de memoria el nombre de directores, actores, actrices, guionistas, etc, además de sus títulos. He aquí donde radica la gran dificultad. En cualquier entrevista, rueda de prensa, coloquio e incluso en la clase magistral que tuve que intepretar, Rappaport deslumbraba con su amplio conocimiento y, este pobre intérprete, por mucho que tomara buena nota de lo que iba diciendo, no podía reproducir al español todos los títulos de películas que mencionó, pues es imposible conocer los títulos en español de cualquier película. Es más, en ocasiones, los títulos cambian en cada país de lengua española. A pesar de estas dificultades, el público espera saber de manera inmediata qué se ha dicho en el otro idioma y cualquier error, por pequeño que sea, puede resultar imperdonable para el público especializado, de lo cual puedo dar fe. No obstante, debo decir que, a todo ello, hay que sumarle que no soy precisamente el mayor especialista en cine clásico ni tampoco contemporáneo.

Así pues, si en la entrada anterior dábamos algún consejo con respecto a la organización de las tareas y a la gestión del tiempo, en esta ocasión, podemos decir que, en interpretación, todo el vocabulario es técnico y que lo que parece fácil no siempre lo es tanto.

Saludos desde Canarias.

Anuncios

6 comentarios en “Mi experiencia como intérprete en un festival de Cine

  1. Hola Tenesor:

    Muy interesante la entrada :). Me ha recordado algo que lei cuando salió el último capítulo de Lost en Cuatro. Creo que en los festivales de cine es habitual hacer traducción simultánea, algo así como ir subtitulando en directo la película (por lo visto es común con películas alternativas fuera del circuito comercial). La idea me dejó un poco para allá. Y leyendo tu artículo, aprovecho para preguntarte ¿has visto algo así durante estos días?

    Olli

  2. Estimado Olli:

    Hasta el momento, he trabajado en cuatro ediciones del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria y, al contrario que muchos otros festivales que hay por España, este es un evento dedicado al otro cine, a películas independientes procedentes no solo de Europa, sino también de Asia, Oriente Próximo y Oriente Medio y también Norteamérica. Por supuesto, también hay películas procedentes de países de habla hispana.

    Con respecto a tu pregunta, debo decirte que, hasta el momento, o bien los traductores que se encargaban de la subtitulación -podría darte el nombre de la empresa- recibían el guión o, si no, trataban de sacar la traducción a partir de subtítulos en inglés o, ya en el peor de los casos, a pelo, es decir, escuchando la película y preparando la subtitulación. Me has dado una gran idea, pues un día le escribiré a este amigo, para que nos explique cómo lo hace su empresa, encargada de la subtitulación de 26 festivales de cine en España y Portugal.

    Sobre lo de interpretar en simultánea la película, no lo he visto pero me parece de lo peor. Porque no me cabe en la cabeza una misma voz para cinco o seis personajes. ¿No crees? Me resulta muy poco profesional y, sinceramente, no sé si uno podría enterarse de mucho.

    Eso sí, en la edición de este año, hubo algo por el estilo. Primero, las películas que estaban en una lengua distinta de la inglesa, se proyectaban subtituladas en inglés y en español. En cambio, si la película estaba en inglés, solo se subtitulaba la traducción en español. Tras esta aclaración, hay que decir que, al parecer, hubo un malentendido con respecto al presidente del jurado internacional, el director italiano Francesco Maselli, y se pensó que hablaba inglés. Sin embargo, cuando fue a ver la primera película, el señor dijo que inglés lo entendía algo, pero no como para ver las películas. Pues bien, la solución no fue pedirle a los traductores que prepararan los subtítulos también para italiano pues 1) habría sido costoso e imposible y 2) la pantalla se habría llenado de letras . Lo que se terminó haciendo fue contratar a un intérprete de italiano que, durante varios días, se encerraba con el presidente del jurado en una sala y veían las películas. Este caso sí es de una especie de simultánea y así se hizo por la urgencia y por las circunstancias. A muchos les parecerá una chapuza y no digo que sea la situación ideal. Ahora bien, tengo también que decir que el presidente se mostró encantado en todo momento con este apaño de última hora y con la labor del intérprete. Estoy completamente seguro de que ese sí que sufrió bastante más que el que aparece arriba en la foto.

    Espero haberte respondido.
    Abrazos.

  3. Me ha encantado tu post. Yo he estudiado Traducción e Interpretación y, aunque por circunstancias de la vida, no me dedico a ello, sí que me veo constantemente en la situación de tener que justificar y explicar la labor del traductor y/o intérprete cuando se dan algunos errores o cuando los subtítulos no coinciden plenamente con el original, o simplemente cuando intento explicar que no por saber otro idioma se es capaz de traducir correctamente cualquier cosa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s